Definición, pautas de identificación y educación para Padres y Profesores (3 de 3)

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Y finalmente tenemos la tercera y última entrega de esta serie que forma en su conjunto un inestimable material de la Doctora Yolanda Benito y que arroja luz sobre algunos aspectos que son parte del ABC en nuestro entendimiento sobre las Altas Capacidades…

5.- ¿Por qué los alumnos superdotados pasan desapercibidos en la escuela?

Después de lo anteriormente comentado, ¿cómo es posible que los superdotados pasen desapercibidos en la escuela principalmente en los primeros años?

Existen por lo menos 5 razones posibles:
a) Falta de sensibilización.
b)Estereotipo del término de superdotado y falsas expectativas:
“Con 16 años es médico”.
“Sabe todo, nunca falla”.
c) No existencia de tareas apropiadas donde puedan realmente demostrar sus habilidades. No debemos olvidar que las diferencias en inteligencia se manifiestan en la ejecución cuando la situación de aprendizaje exige un funcionamiento de orden superior por parte del alumno -es decir, como la típica inductiva contraste con la típica enseñanza programada- y/o cuando las medidas resultantes reflejan un funcionamiento cognitivo de orden superior -la retención y la transferencia en contraste con el rendimiento inmediato- (Snow y Yalow, 1988).
d)No en todas las áreas tienen un desarrollo superior, lo que hace que éste u otro profesional diga que “tal o cual niño le hace mejor los trabajos”, o que “todavía no sabe inflar un globo”, o que “sus trabajos no están acabados”, o que “es el último en entregar los trabajos”, o que “tiene muchos fallos, etc.”. Este tipo de comportamientos son lógicos principalmente al no considerar la idea clave de la enseñanza, por lo tanto la desmotivación ante las tareas, el no aprendizaje y la lentitud de la enseñanza hace que todos presenten bajo rendimiento escolar, dándose en muchas ocasiones la circunstancia que suele señalar el profesor: “el niño no es brillante”.

“la enseñanza […] debe de partir de las ideas y experiencia previa de los alumnos”

Una de las Ideas clave sobre la enseñanza es que ésta debe de partir de las ideas y experiencia previa de los alumnos. De no tomar en consideración este punto de partida, es probable que estemos ofertando a nuestros alumnos actividades que no se ajusten a su nivel de aprendizaje, bien porque insistan sobre algo que ya está dominado o adquirido, o bien porque son propuestas muy alejadas de lo que el alumno es capaz de realizar incluso con ayuda de otros. Ambas circunstancias pueden tener la misma consecuencia negativa para los alumnos:
1.- No aprender, no cambiar, no progresar.
2.- Crear posibles reacciones de rechazo o desinterés, y por lo tanto disminuir la motivación de aprender del alumno (M.E.C., 1990).
Por lo tanto, es lógico pensar que todos los niños superdotados, desde que entran en la Escuela presenten un bajo rendimiento escolar, ya que la enseñanza no se ajusta a su nivel de aprendizaje. Un ejemplo de un niño de 5 años: “Vosotros empezar a hacer los deberes que yo os pillo”.
Los niños no nacen vagos.

e)Encubrimiento por parte de los alumnos de sus habilidades para no sentirse rechazados. Para ellos ser amigos, significa ser iguales, principalmente en las niñas. Esto hace que haya una gran diferencia entre el trabajo y el comportamiento de los niños en casa y en la escuela: lectura, lenguaje, dibujos, etc.

6.- ¿Debe conocer un niño si es superdotado?

Desde luego que sí. Primero, porque ellos son conscientes de su diferencia, y el sentirse diferente hace que en muchas ocasiones se sientan inferiores. Todos debemos de ser conscientes de nuestras cualidades y defectos. De las primeras, para poder valernos y mejorarlas, y de las segundas, para tratar de corregirlas.

Al niño superdotado, se le debe explicar qué significa, ser más inteligente: aprender más rápido, aprender de otra manera, no tener ciencia infusa, que es una diferencia que tenemos las personas, como ser músico o ciego. Que no es más valioso aquel que aprende más rápido que el que aprende más lentamente, puesto que el “valor” de una persona depende de la capacidad de entregar afecto, y nuestra existencia tiene sentido en relación con la existencia de otros. Si no carecería de valor.

“a veces ven cosas que a nivel afectivo no son capaces de asimilar por lo cual en ocasiones sufren más y se encuentran solos”

Por otro lado, la inteligencia, como todo en la vida, tiene su lado malo y su lado bueno: es buena porque te ayuda a saber y ver cosas que a otros les pasa desapercibidos; pero el lado negativo, es que a veces ven cosas que a nivel afectivo no son capaces de asimilar por lo cual en ocasiones sufren más y se encuentran solos.

Por otra parte y a nivel más práctico, si el niñova a llevar en la escuela un programa curricular diferenciado es necesario que sepa por qué. Como ya hemos dicho anteriormente aquel que se cree diferente, termina por pensar que es inferior disminuyendo su autoconcepto.

A nivel profesional es necesario, a su vez, dotar seria y de forma correcta una palabra que nos indique qué forma de educación requiere este niño: “hipocausico”, “sordo”, “deficiente visual”, “superdotado”. No se trata de etiquetar a nadie, sino entender que requiere una educación diferenciada.

¿Por qué superdotado, y no bien dotado o muy capacitado?

Está claro que la utilización de un término u otro puede parecer objeto de mera palabrería y que propiamente dicho estamos haciendo referencia a las mismas personas, e incluso para la gran mayoría son palabras sinónimas. Sin apelar a reflexiones lingüisticas, no propias de este tema, así como a falsos prejuicios, etc., etc.; desde finales de la década de los 80 hasta hoy en día nos decantamos por el término superdotado por tres razones:
a) Por seguir la línea de otros países más avanzados en sus intervenciones e investigaciones.
b) Por la ratificación de dicho término entre más de 150 especialistas-delegados del World Council de todo el mundo, en el reciente Congreso celebrado en Toronto.
c) Por ser la acepción adoptada igualmente por el Ministerio de Educación y Ciencia Español en su documento de 1991 “Educación en alumnos superdotados”.

7.- ¿Qué tenemos que enseñar?

Muchos padres y profesores preguntan si se debe seguir enseñando, por el temor de que si se les enseña, se vayan a aburrir o desmotivar más que en los cursos posteriores. Desde luego no hay ninguna Pedagogía que aconseje que no se deba responder a un niño cuando pregunta. Está claro que ningún niño debe ser inhibido en su desarrollo ni aprendizaje, y el que aprenda más rápido no debe ser tomado como un problema. El niño no tiene problemas, ni es desadaptado, debe ser la educación la que se adecue a las necesidades de los niños. No hay que cambiar al niño, el niño no es el problema, y tiene derecho a recibir una educación acorde con su capacidad de aprendizaje. Si las leyes, las órdenes, las disposiciones, etc. no son acordes a las necesidades de cada niño, habrá que especificar sus excepciones en cuanto a su aplicación y quedar así contempladas.

Según el Ministerio de Educación y Ciencia, uno de los objetivos de la educación es motivar al niño por el aprendizaje, realizando una enseñanza individualizada donde la flexibilidad ocupe un lugar destacado. Difícilmente se puede motivar a un niño por el aprendizaje si desde sus primeros años de escolaridad se aburre en la escuela.

Las vías educativas existentes para los alumnos superdotados son varias: la aceleración, las clases especiales, la adaptación curricular significativa dentro del aula, la ampliación extracurricular y la homeschooling (ver Desarrollo y educación de los niños superdotados, coordinado por Benito, Y. 1992b).

En este sentido, el Centro Nacional de Recursos para la Educación Especial del Ministerio de Educación y Ciencia en 1991 ha estimado que la Adaptación Curricular es la actuación más adecuada para los niños superdotados en la Escuela.

Esta estrategia educativa consiste, muy a grandes rasgos, en el diseño de Programas Educativos Individualizados de aplicación dentro del horario académico ordinario que aboga por una mayor amplitud temática y un más alto nivel de complejidad (Alonso y Benito, 1992).

Por nuestra parte y llegados a este punto, no vamos a discutir sobre si esta o aquella es la mejor o peor estrategia educativa para los alumnos superdotados en el colegio. Pensamos que al igual que los demás niños, los superdotados, deben tener la oportunidad de disponer de un abanico de posibilidades educativas, y dependiendo del momento de desarrollo y de sus características se pueda escoger una u otra alternativa. Por ejemplo, si un niño tiene una madurez de desarrollo más lenta, todo el mundo parece comprender que tal vez, en un determinado momento debe repetir un curso. Otro niño, o este mismo, en otro momento o al mismo tiempo, puede necesitar un apoyo educativo, por lo cual tenga que salir a recibir unas clases de apoyo, en una o varias áreas. Puede necesitar una Adaptación Curricular significativa, que oblique a su vez a una adaptación significativa de evaluación. Otro niño por sus necesidades y características, puede ser necesario que durante un determinado período de tiempo tenga que ir a un Colegio de Educación Especial. Para el niño superdotado, las propuestas educativas en el Colegio, considerando la igualdad de oportunidades, se traducirían en Aceleración, Adaptaciones Curriculares Significativas y Clases Especiales. Al igual que en el caso anterior, nadie se va a poner a discutir cuál es la mejor forma de enseñanza, sino cuál de estas vías se adecua al nivel de desarrollo actual y necesidades del niño. No debemos olvidar que los niños superdotados son un grupo muy heterogéneo y que aún sólo considerando su nivel de inteligencia, este va desde los 130 aproximadamente de CI a más de 200. Está claro que las necesidades cognitivas, afectivas y educativas, tienen que ser diferentes (Benito, 1992b).

Si bien el Ministerio ha optado por la adaptación curricular significativa, los padres suelen elegir como solución la aceleración de sus hijos, entendiéndola simplemente como pasar al curso siguiente. Esta intervención no realizada de forma correcta (Hultgren, 1992) puede influir de una forma negativa en la educación del niño, puesto que es fácil que sirva “para un período corto de tiempo” en el que el niño realmente tiene que realizar un mayor esfuerzo para seguir las clases pero que posteriormente empiece a mostrar las mismas conductas desadaptadas y bajo rendimiento que antes de la intervención, llegando a la conclusión de que este tipo de intervención educativa es poco recomendable, sin pararse a pensar que no ha sido realizada de la forma más correcta y olvidando que el ritmo de aprendizaje de estos niños siempre es más rápido.

La enseñanza debe ser dirigida siempre a la zona de desarrollo próximo

La enseñanza debe ser dirigida siempre a la zona de desarrollo próximo. Esta zona es simplemente la distancia existente entre lo que el niño puede realizar independientemente y por él mismo y a donde puede llegar con la ayuda de adultos o compañeros más adelantados. Vygotsky sostiene, a su vez, que los niños más inteligentes tienden a tener una zona de desarrollo más amplia (Vygotsky, 1978).

Según los expertos la enseñanza didáctica individualizada puede serultar útil para los alumnos menos capacitados, mientras que la enseñanza inductiva puede ser útil para los más capacitados pero no para los menos capacitados (Snow y Yallow, 1988).

¿Cómo los padres pueden saber cuál es esa zona de desarrollo próximo?

A través de las preguntas que realicen sus hijos. Cuando un niño pregunta algo es que tiene suficiente madurez para ser respondido. Pero mejor que responder a sus preguntas, es enseñarle a pensar. Watson propone algunos ejercicios para ayudarles a pensar acerca de su pensamiento: “metacognición” Benito, 1993). Como ejemplo nos dice que si el niño está leyendo un libro, podemos comenzar haciéndole preguntas sobre el argumento del libro, posteriormente, sobre los personajes, y en tercer lugar, preguntándole cómo terminaría el libro si el autor no pudiera hacerlo. Un objetivo más elevado de pensamiento es preguntarle sobre su propio pensamiento: “¿qué te hizo pensar eso?” y a un nivel más sofisticado, pedirle a los niños que justifiquen el pensamiento, que sean capaces de observar qué hay detrás de sus ideas o acciones. Esto requiere poseer las estructuras de análisis de pensamiento anteriores más la capacidad de proyección y deducción.

A los padres, les preocupa frecuentemente la manera “obsesiva” de aprendizaje de sus hijos. Estos niños desde sus primeros años aprenden de una forma “temática”, es decir, se centran en un tema y hasta que no saben suficientemente de él no pasan a otro de tal forma que todo su entorno gira alrededor de dicho tema. En los primeros años son las letras, los números, posteriormente alrededor de los 5 años la geografía, las banderas, los países, más adelante el universo, etc.

Es igualmente importante destacar la tendencia a la perfección en sus trabajos. Esta tendencia es observable desde que son muy pequeños y es común oír: “Hazlo tú que yo no se”, a la hora de dibujar letras, coches, puesto que su realización no les parece correcta y perfecta. Si algo no sale a su gusto se enfadan y rompen lo realizado. Esta tendencia a la perfección, con el tiempo, va disminuyendo. Es importante destacar que no es bueno alabar los trabajos mediocres al niño por considerar que él no puede hacerlo mejor, dado su desarrollo de la motricidad fina, es necesario darle metas intermedias para conseguir su propósito.

“deben recibir una educación especial porque aprenden de forma diferente y más rápida que otros niños”

8.- ¿Por qué estos alumnos deben recibir una educación especial?

Se ha hablado mucho sobre el por qué estos niños tienen que recibir una educación especial, algunos opinan que es necesario tener en cuenta su educación porque constituyen una gran posibilidad de mejorar el mundo en que vivimos y que por tal razón es necesario tener en cuenta su educación. En estos términos incluso se expresan algunos documentos (Comisión de Cultura y Educación del Consejo de Europa, 1993). Otros abogan por la necesidad de una educación especial porque si no la tienen probablemente tendrán problemas de motivación escolar, bajo rendimiento y trastornos emocionales, a lo que responden otras personas: “mira aquel joven que hizo tres carreras a la vez y no tiene ningún problema”. Sin pararse a pensar que el término de superdotado no incluye en la definición que tengan desajustes emocionales ni inadaptación, puesto que esto no ocurre en todos ni se da en la misma intensidad. Si bien se ha relacionado frecuentemente que a mayor CI de inteligencia, mayores desajustes emocionales, esto no es totalmente cierto, pues hay niños con CI de 190 totalmente ajustados a nivel emocional y adaptados tanto social como escolarmente. De las investigaciones llevadas a cabo (Alonso, 1993) se concluye que son múltiples los factores determinantes que pueden influir en la desadaptación: la especial sensibilidad, alta creatividad, diferencias de edad, el sexo, etc.

En general, los niños superdotados no están desadaptados en los primeros años, siendo uno de los factores más influyentes la desadaptación del ambiente hacia ellos; imagínese un niño deficientemente mental medio en una clase “normal”. En primer lugar tendría problemas de rendimiento en el currículo regular porque no se ajusta a su nivel de aprendizaje. Esto daría lugar a posibles conductas desadaptadas dentro del aula, y posteriormente, se plantearían problemas emocionales.

Pero, ¿por qué entonces tienen que recibir una educación especial? Nosotros no pensamos que sea ni para que puedan contribuir al progreso de la humanidad ni para que no tengan problemas; deben recibir una educación especial porque aprenden de forma diferente y más rápida que otros niños y si se les niega la educación que necesitan no tendrán la oportunidad de desarrollarse de una forma óptima, que es lo que debe de perseguir la educación: optimizar el desarrollo del niño para que el día de mañana como adulto pueda elegir su propia existencia.

Por lo tanto y considerando lo anteriormente expuesto, no se puede decir que estos niños de educación especial tengan más prioridad que aquellos otros: ¿cuáles son los primeros, los sordos, los deficientes, los motóricos, etc.? Todos tienen la misma prioridad pues el no tener la educación que necesitan perjudica su desarrollo en la misma medida. Como ya hemos dicho en muchas otras ocasiones no se trata de hacer adultos excepcionales sino niños felices.

Estos son los artículos que conforman esta Serie:

  1. Definición, pautas de identificación y educación para Padres y Profesores (1 de 3)
  2. Definición, pautas de identificación y educación para Padres y Profesores (2 de 3)
  3. Definición, pautas de identificación y educación para Padres y Profesores (3 de 3)